viernes, 2 de julio de 2010

Miedo y otras historias.

Entre canciones y pulseras, recuerdas todas y cada una de las cosas que te pasaron hace, ocho meses, más o menos. Y ves cómo lo que pensabas que iba a ser se aleja de lo que es en realidad.
Y sabes qué ? No pasa nada.

Si tuvieramos una pequeña bruja que nos guiara siempre, no cometeríamos errores. Y hazme caso, mi semana no brilla precisamente por soleada. Pero tú has visto y vivido en primera piel toda mi historia, y sabes qué ? Que ahora soy feliz.
Me fui volando con un par de sílabas mal puestas y una llamada corta pero asesina. He sentido que me clavaban un cuchillo entre las costillas, moviendolo lado a lado para escarbar y encontrar... lo que sea que haya ahí dentro. Y sabes qué ? Estabas ahí tú, para cogerme de los pies y no dejar que me fuera con el viento.
Pero, sabes lo mejor ? Que decidas lo que decidas, hagas lo que hagas, lo harás bien.
No sufras por hacerle daño a alguien porque... Lo siento, pero siempre a alguien le va a afectar. No mires más por los demás, mira por ti. No puedes ser egoísta y matarte de sed con una jarra a rebosar de agua. No es fácil, pero quién dijo que lo sería ?
Quién nos contó la historia acerca de una vida perfecta? Me gusta equivocarme, cometer errores, acertar y volver a caer. Me gusta levantarme, mirar al suelo y guiñarle un ojo, porque una vez más, lo he conseguido. Y tú, también lo vas a hacer. Tú vas a elevarte como las estrellas que brillan todas las noches. Y vas a estar ahí arriba riéndote de mi y del resto de los humanos, mientras congelas el tiempo con una sonrisa y haces que tus ojitos brillen e iluminen la noche.

Y un día más, el Sol saldrá por las mañanas. (:
alyson.

sábado, 29 de mayo de 2010

Aprende a separar los sueños de la realidad.

Es tanto lo que añoras que, solas las lágrimas te atrapan sin querer; sin poder frenarlas sabiendo que es el único modo de dejar de mentirse a sí mismo frenas tu tiempo queriendo gritarle al mundo que ya basta, que no eres de piedra y que reprimir las lágrimas es demasiado. Cada día después de 24O sigues recordando el cielo tan azul que veías hasta en las peores jornadas de invierno solo porque sabías que había algo, algo que te elevaba y te hacía sentir plenamente única y ahora..., ya no puedes ni pasar por el sitio en el que todo empezó porque te exentas y apareces en una nueva dimensión atestada de recuerdos que no puedes evacuar.

R
aro me resulta, porque intentas ver que no es así que nunca ha pasado nada, deseas que no lo haya pasado porque no te gusta pero no puedes evitar poner mala cara o reírte descaradamente cuando te sacan el tema a relucir y, te conocen, saben qué pasa por tu mente y qué es lo que ocurre: te abrazan por miedo; por miedo a que no puedas salir nunca de aquello. Y en ese abrazo las lágrimas se acumulan en tus ojos pero tú, siendo fuerte las retienes y te hundes más en ese abrazo sintiéndote sucia por no poder afrontar aquello, no por ti, sino por aquellos a quienes también quieres...

No me gusta esta situación, nunca me ha gustado y no sé qué hacer. Es que tengo miedo y no puedo sobrevolarlo, ahora por lo menos.

Armarse de valor, tengo.

miércoles, 26 de mayo de 2010

¿Por qué no verlo todo con buenos ojos?

Es un secreto en lo más profundo de tu ser; que pides en sueños que todo cambie, y nunca lo hará, ya que eres tan cobarde por el "¿cuánto podré sufrir con ello?" pero lo siento, esa es la mayor equivocación: pensar en ti queriendo, lo estropea todo. Se es tan cobarde..., que te ciegas, encerrándote en tus mentiras.

Y pasan los días, todos igual: tú sentado siempre en el mismo sitio con la cara larga. Poco a poco has ido apreciando aquello que no deseas amar y, pudiendo olvidarte de todo y dejarlo atrás; sabrás que ese dolor que abandonas se llevarán consigo los mejores momentos de tu vida, ahí aprendes que, por mucho que quieras, uno solo se enamora una vez en cada período de su vida y, por supuesto, nunca intencionadamente. ¿Y qué hacer? Echarle valor, plantarle cara a la vida para que ella no te de la espalda y el destino decida hacerte ver a quien has querido siempre para guiñarte un ojo y darte alas para, libremente volar...

- Un gracias ligero y sonreír.

martes, 11 de mayo de 2010

Pasaje 'ciento cincuenta y seis'.

Unas largas olas rompen en la playa Blanca, cerca del Puerto del Rosario. Un viento fuerte, tenso, ha soplado durante todo el día barriendo con fuerza la arena. Las gaviotas extienden sus alas y se ladean dejando que el viento las lleve muy lejos. Juegan temerarias, huyendo repentinamente del grupo y volviendo a él después de haberse lanzado entre las olas. Rebeldes, de vez en cuando hambrientas, rapaces en busca de una presa, arrancando al mar unos pequeños peces plateados que luego engullen sin dejar de volar.

Ella. Pasea sola por la playa. El pelo le cae a menudo hacia adelante, le tapa los ojos, le cubre la cara, y ella mueve las manos como una niña, imprecisa y confusa, ratando de apartárselo de los ojos. Con la palma, casi frotándolo contra la cara, se lo lleva hacia atrás, con fuerza, con rabia, pero es cuestión de unos instantes. Porque no sirve de nada. El viento vuelve a despeinarla y la obliga a repetir todos esos gestos cada vez con mayor irritación.

Se detiene en un escollo. Se sienta, contempla el mar, apoya los codos sobre las rodillas. Y busca más allá, en la línea del horizonte, como si algo o alguien, un barco pirata, un velero o cualquier otra cosa pudiese acudir en su ayuda. Pero no es posible. Y no hay nada más terrible que sentirlo, que darte cuenta, que la inquietud te asalte desde lo más hondo, te secuestre, te posea, te golpee con fuerza contra la arena, te sujete las muñecas y se suba sobre tu barriga para mantenerte clavada al suelo. Así se siente, bloqueada por esa sensación. Todo le resulta repentinamente claro, tan nítido como ese atardecer, como el sol abrasador que ha golpeado durante todo el día esa playa. Sí, ahora ella lo sabe. No es feliz. Y es además consciente de otra cosa. Se ha equivocado. No hay nada más terrible que darte cuenta de que has tomado una decisión errónea que no puedes cambiar o, mejor dicho, que no te permite dar marcha atrás porque es definitiva. Sí, no hay nada peor. No, piensa... Es aún peor cuando esa decisión, esa elección imprudente concierne al amor. De improviso se siente pequeña, sola, nota una punzada en el corazón, sus ojos se empañan de lágrimas y le gustaría gritar, llorar... Pero lo cierto es que se ha quedado ya sin lágrimas. Nadie se ha dado cuenta, pero desde que empezaron esas vacaciones no ha hecho otra cosa más que llorar a escondidas, en el apartamento, en el baño, durante sus paseos solitarios, en la cama.

- Sólo se ha reído en una ocasión...

jueves, 6 de mayo de 2010

Todo le aburre.

Lo siento, por cada noche en vela que me has dado; lo siento por ti, por mí, por los dos.. Cualquier circunstancia que más que amena se volvió dolorosa, como un pequeño diario en el que llorar tus penas y vomitar tu asco. Una circunstancia..., el no poder prohibirse sentir cosas que no, que las odias pero las echas de menos. Es como la droga, una vez que te enganchas, si consigues dejarlo, ya de por sí es un milagro, si no.. estás perdido; pero a pesar de todo sigues teniendo ganas de una calada, una calada de lo que ha sido tu primer amor, fresco, sereno, feliz. Con su recuerdo amargo, celoso, desagradable, mortífero... Una emoción despedazada, un sentimiento turbado, curvado y cortado.

Voy a prohibirle a la Luna cotillear mis noches, cada una con sus secretos..., unas emociones que pertenecen a un pasado, a un pasado sin futuro y con fin. A un pasado que odio por dentro por haber elegido un camino así. Y tan bonita una sonrisa; que lo oculta todo bajo llave, la llave de un corazón demasiado delicado y con demasiados golpes. "Cambiarán las tornas", era una simple escusa para sentirme mejor: "Eso es una tontería, a mí no me va a pasar, no estoy tan ciega." Y mírame; mejor dicho..., debería haberme visto él. Por aquel entonces no era nadie hipotéticamente, era, sí, pero esa chica, sin duda no tenía mis mismos ojos, mi misma boca que renqueaba una sonrisa; un negocio en el mercado negro y lágrimas que nadie quería reconocer por miedo a ayudar, por no querer sentirse dentro de una emoción desnuda, por miedo: compasión puta.

¿Y por qué ocultar un deseo? Tener aflicción hacia ti misma; es algo horrible. Debería extinguirse, claro que sí.
Lo peor, es que estas palabras nunca serán leídas por un pasado, nunca serán entendidas por un presente y, nunca querré que mi futuro se vea dentro de ellas.

Y sobrevolar sensaciones ocultas durante meses, ¿para qué? El dolor nunca se pierde, como las personas..., un sentimiento con hambre. Y yo, alimentándolo.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Cuando alzas las velas que zarpan a tus sentimientos.

Un corazón que ha dejado de sentir, porque dos han sido separados & mil & una razones por las que sonreír que hoy han caído en el olvido del más puro sentimiento...

Cuentos que un día fueron fruto de felicidad, & hoy , tan solo de agonía por un tiempo, la espera de un sencillo beso que se ha alargado demasiado. & buscar los mismo ojos en tropecientos rostros sin hallar más que oscuridad en unos días que antes aclamaban al alba, & tenue luz blanca del sol que cada mañana un soñado amanecer cantaba, rap en forma de pincel recorriendo ciudades teñidas de cálido verano, nuestro verano pintado de verde unos labios, de morado una luna & de azul las estrellas bordeadas de marfíl. Cogidas de la mano siendo fieles a cada susurro perdido en un incómodo llanto.
Perder el miedo & ecribir aquello que tú desees transmitir en formas que no quedan atrás frente a otras: especiales, siendo únicas, tuyas. Que como un día dijo Henri Matisse: ' Cuando doy una pincelada de verde no quiere decir que sea hierba, cuando la doy de azul no quiere decir que sea cielo... ' Con ello decir que una sola palabra conlleva mil significados.

& tener en los zapatos ganas de marchar, tener en los ojos ganas de mirar. & quedarse... prisioneros de un mundo que sólo nos deja soñar.

Volar a los confines de un otro mundo donde se es difícil entrar con puertas de oro & paredes de cristal, aquel sitio digno de envidiar, con sabor en los ojos, con ganas de probar cómo serían los sueños si se hiciesen realidad, en este lugar, donde no es complicado sonreír pero sí pasarlo mal. Escribir la canción más bonita del mundo, para podértela dedicar, a ti misma que por un paso más, un gran día que añorar, te lo mereces para que resulte todo esto más fácil de olvidar...

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Prejuicios.

Por suponer, que no se pierda el cielo.
Por esperar, que no esperemos que ese sea nuestro rumbo.
Por olvidar, que no olvidemos la única esperanza que nos queda para sonreír.

& pensar, que algún día lo tuviste todo. Todo aquello que amabas entre tus brazos, & a la vez todo aquello que ahora perdiste por cometer quién sabe qué estupidez. Pero aquello que te hizo infravalorar todo cuanto poco te ha quedado siempre es un fallo. & aprender que en la vida todo son errores.

Escribir un cuento & mil & uno más. Narrando tus sueños, tus pesadillas, cada deseo, & cada golpe que la vida te da constantemente. No siempre se es feliz. No siempre uno es capaz de sonreír.

Todos tenemos ese pequeño derecho a soñar, pero pocos la capacidad de asimilar que eso no es más que un simple sueño, que como cualquier otro incumplimiento nos hace mal. & como una buena amiga cuenta en lugares insignificantes, que no hay sueños imposibles, sino personas incapaces.

Sabiendo poner cosas que indirectamente lleven un significado incrustado con dejos de algún sueño por cumplir.


Con distintos modos de pensar, con distintas razones por las que soñar & querer... llegar a algún sitio en donde el sufrimiento no duela tanto...